EL MANIFIESTO. 

Estamos enfadadas. 

Ya no podemos soportar la hipocresía reinante. Vivimos en una época absurda en la que la respuesta a la pregunta "¿Qué es ser mujer?" no parece evidente para todos. Según algunos medios de comunicación, académicos, activistas, políticos e instituciones, ser mujer es ahora un sentimiento y no una realidad biológica.

Así en Francia desde 2016, la ley establece que cualquier hombre que demuestre que se identifica en femenino, puede convertirse en mujer en sus papeles. Y viceversa. En algunos círculos, un extraño malestar se instala en cuanto uno se atreve a afirmar que las mujeres trans son varones cuando ser varón es precisamente el requisito necesario para ser designado como tal.

Hemos pasado de un feminismo universalista a un feminismo orwelliano sometido a la ideología transgénero, donde las mujeres ya no parecen ser el sujeto central del feminismo, donde los juicios por x-fobia se están convirtiendo en la norma, y donde las reivindicaciones identitarias priman sobre la convivencia. De la misma manera que Orwell dijo que "la guerra es la paz". La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza", los hombres son ahora mujeres.

El transactivismo es una ideología de autodeterminación que afirma que el género es el único carácter válido para definirse. Niega la realidad de los individuos, y por tanto la orientación sexual. Diferenciamos la ideología de las personas. Reconocemos el sufrimiento de las personas disfóricas, así como la violencia que sufren las personas trans.

En la era del Antropoceno, cuando necesitamos más que nunca reconectar con el resto de la biosfera, existe una disonancia cognitiva al hundirnos en la negación de nuestras realidades de sexo.

Es en este contexto que lanzamos el movimiento FEMELLISTE, un movimiento que lucha por mantener los derechos basados en el sexo de mujeres. Un movimiento de mujeres «originales» en todos los sentidos ;)

Proponer el término FEMELLISTE es separarse de un feminismo que ha sido totalmente desviado.

* La palabra FEMELLISTE ya ha sido utilizada por otras personas feministas o animalistas, como Posie Parker, Nicole Roelens, el colectivo Boucherie Abolition, etc.


 ✍️ Pueden firmar el manifiesto FEMELLISTE al final de la página ⤵

1/ UNA FEMELLISTE ES UNA MUJER ANCLADA EN LA REALIDAD BIOLÓGICA DE SU CUERPO.

Es una mujer que reconoce que es una hembra humana. Una mujer que cree que el parto es poderoso: la puerta de entrada al mundo es la matriz de las mujeres. Es una mujer que no rechaza su animalidad, que sabe que es una mamífera y que respeta su ecología interior. Reconocer que somos hembras no nos reduce a nuestros cuerpos, ni a la maternidad, ni a la obligación de tener una vida sexual. 

Las mujeres son tanto seres naturales (hembras) como seres culturales (humanas), con sus propios rasgos de personalidad. Simplemente, el cuerpo es lo único que define lo que es una mujer. El problema es que ideas se han encadenado a nuestros cuerpos, así que desnaturalicemos esos estereotipos en lugar de intentar cambiar nuestros cuerpos para que se ajusten a esas ideas. 

Una FEMELLISTE es una mujer que quiere que se reconozcan las especificidades de su cuerpo, que las infraestructuras se adapten a su fisiología y que se traten adecuadamente las enfermedades propias de las mujeres. Es la sociedad la que debe adaptarse a las mujeres y no las mujeres las que deben adaptarse a la sociedad que los hombres han construido según sus normas. 

2/ ES UNA MUJER QUE PIENSA QUE SER MUJER NO ES UN SENTIMIENTO.

Ser mujer no es un sentimiento, ni un disfraz, ni una identidad de género.

El género es un conjunto de construcciones sociales que confinan a las mujeres y a los hombres en yugos estereotipados de los que las feministas siempre han intentado liberarse. 

Ser mujer es una realidad biológica que se manifiesta a través de un conjunto de caracteres sexuales primarios y secundarios: cromosomas sexuales, gónadas, hormonas y anatomía general.

Por lo tanto, una mujer no es :

         ni un hombre castrado,

         ni un hombre al que le gustan las faldas y el maquillaje,

         ni un hombre que se siente mujer,

         ni un hombre que odia la masculinidad y su cuerpo masculino,

         ni un hombre al que le excita ser una mujer en su sexualidad,

         ni un hombre que quisiera acostarse con lesbianas,

         ni un hombre con pechos falsos. 

Tampoco es un hombre que sufre de disforia de género: sufrir disforia de género no significa haber nacido en el cuerpo equivocado, sino que el cerebro del individuo le hace creer que ha nacido en el cuerpo equivocado. 

En los mamíferos, cambiar de sexo es imposible, al igual que cambiar la fecha de nacimiento o la etnicidad. Imaginen un mundo en el que los Blancos se llaman a sí mismos Negros, y que estas personas "transraciales" pidan a la seguridad social que les reembolse íntegramente las sesiones de rayos UV y las inyecciones de melanina. ¿Aceptarían esto sin rechistar? Es algo similar a lo que ocurre ahora: las asociaciones trans han obtenido gratis tratamientos hormonales, operaciones, logopedia para los cambios de voz y depilación láser para los varones que quieren ser mujeres.

En Francia, actualmente no es posible cambiar la fecha de nacimiento en los documentos de identidad, pero desde 2016 es posible cambiar de sexo, aunque se conserve el pene o el útero.

Bienvenidos a un mundo en el que los sentimientos son ley, un mundo en el que ficciones legales como un "pene femenino" y un "hombre embarazado" son realidades administrativas. Tal vez empiecen a entender la estafa de la autodeterminación.


3/ ES UNA MUJER QUE CREE QUE NO SE PUEDE NACER EN UN CUERPO EQUIVOCADO.

Sin embargo, esto es lo que dicen algunas personas transactivistas. Proponemos elevar el debate a un nivel metafísico y espiritual, porque ese es el único lugar en el que debe estar. Formulemos las preguntas pertinentes: si algunas personas nacen en el cuerpo equivocado, ¿qué significa eso? ¿Serían el alma y el cuerpo dos entidades separadas? ¿Se encarnaría el alma en la forma equivocada? Y si es así, ¿por qué? ¿Y quién decidiría esto? 

No negamos el derecho de las personas a practicar su fe, pero ésta debe seguir siendo privada y no tiene cabida en el espacio público. Este es uno de los principios de la ley de 1905 (ley francesa que estableció la separación de la religión y el estado). 

La ciencia siempre ha sido el mejor baluarte contra las instituciones religiosas que intentan interferir en los asuntos del Estado. Por eso, una FEMELLISTE es una mujer que tiene un especial apego a las llamadas ciencias duras, y que al mismo tiempo cree que el progreso técnico no siempre es sinónimo de progreso ético. Es una mujer que cree en el evolucionismo y el heliocentrismo, hasta que se demuestre lo contrario. Es una mujer que piensa que el género es al sexo lo que la astrología es a la astronomía.

4/ ES UNA MUJER QUE SABE QUE ESTÁ SOMETIDA A LA OPRESIÓN POR RAZÓN DE SU SEXO. 

Sabe que uno de los instintos humanos primarios más esenciales es la capacidad de reconocer inmediatamente quién es macho o hembra. Este instinto es especialmente útil para las mujeres, ya que les permite protegerse de la depredación sexual de los hombres y saber con quién es posible reproducirse.

Todas las luchas feministas están relacionadas con el cuerpo de las mujeres: el acceso al aborto, la prostitución, los abortos selectivos, el feminicidio, la mutilación genital femenina, la lapidación de las adúlteras, la exclusión de la sociedad durante el periodo de la regla, los crímenes de honor, los matrimonios forzados, el velo, etc. Incluso cuestiones que pueden parecer alejadas del sexo, como la desigualdad salarial, no lo son en realidad: es porque las mujeres tienen la capacidad de quedarse embarazadas que se les paga menos. Si se nos paga menos, es también por los estereotipos de género que se han asociado a nuestro sexo.

El reconocimiento de la sexuación es importante. No tenerlo en cuenta puede tener graves consecuencias en la vida de las mujeres. Por ejemplo, como los estudios científicos se realizan mayoritariamente en hombres, nos enfrentamos más a menudo a la errancia médica. Según un estudio realizado en Dinamarca en seis millones de personas mayores de 21 años, las mujeres son diagnosticadas unos cuatro años más tarde que los hombres en más de 770 tipos de enfermedades.

5/ ES UNA MUJER QUE SE NIEGA A QUE UN HOMBRE LE EXPLIQUE LO QUE ES UNA MUJER.

Porque ser mujer es vivirlo en carne propia. Nunca sabrán lo que supone para el subconsciente de una niña no haber visto nunca a una presidenta al frente de su país. No tienen ni idea de lo que nos ha hecho crecer en un universo donde el neutro es masculino.

Cuando eran pequeños, a ellos se les halagaba diciéndoles que eran fuertes, pero para nosotras la mayor aspiración era ser guapas. No crecieron con la misma ansiedad que nosotras ante el espejo, ni con la sensación de extrañeza cuando una descubre en su anatomía un órgano al que tardará años en ponerle un nombre: el clítoris.

No tienen ni idea de la revolución que supone ver la primera mancha de sangre sobre las bragas, ni del acoso sexual que irrumpe en nuestras vidas a diario. No viven con miedo a la violación como nosotras. Se conmovieron temporalmente cuando el derecho al aborto retrocedió en los Estados Unidos de América, pero ¿les revolvió el estómago como a nosotras? Desde luego que no. 

Algunas personas llegan incluso a apropiarse de nuestro sufrimiento como mujeres y a idealizarlo. Publican vídeos donde se muestran excitados sexualmente por la idea de ser acosados en la calle. Los sitios porno están llenos de categorías que fetichizan el ser mujer como #shemale #sissyporn #forcedfeminization #girldick #transvestismo. Estos hashtags pueden ser el detonante de ciertas transiciones. Ser mujer no es un fetiche sexual.

Es increíble que la sociedad esté dispuesta a aceptar a los hombres como mujeres cuando aún no ha terminado de aceptar a las mujeres.

 ✍️ Pueden firmar el manifiesto FEMELLISTE al final de la página ⤵

6/ ES UNA MUJER QUE SE NIEGA A QUE LOS HOMBRES COLONICEN LOS ESPACIOS DE LAS MUJERES. 

Actualmente nos encontramos en una situación en la que los hombres "mujeres trans" reclaman el acceso a nuestros espacios : ganan competiciones deportivas en la categoría de mujeres, son encarcelados en cárceles de mujeres y a veces llegan incluso a violar a sus compañeras reclusas. Se les permite entrar en nuestros espacios no mixtos (vestuarios, aseos, centros de mujeres víctimas de violencia de género). En Canadá, el centro de mujeres víctimas de violencia sexual más antiguo del país perdió su financiación pública por negarse a acompañar a los hombres transfemeninos.

Las estadísticas sobre la criminalidad y la delincuencia de las mujeres no deben inflarse artificialmente porque algunos delincuentes sexuales se identifiquen como mujeres.

Nuestros espacios no son grandes cajones de sastre, ni lugares terapéuticos de "afirmación de género", ni unidades de apoyo emocional para hombres. Necesitamos lugares reservados para nosotras. La inclusión de hombres en nuestros espacios es una INTRUSIÓN para las mujeres. 

Por supuesto, no todas las personas trans son depredadores, pero nos vemos obligadas a desconfiar porque la transexualidad puede ser instrumentalizada por cualquier hombre para acceder a los espacios de las mujeres. 

En esta sociedad "post-me too", en la que la violación se ha puesto en el centro del debate, es una vergüenza que se vilipendien nuestros traumas y miedos de esta manera. ¿Por qué el miedo de las mujeres trans a que se burlen de ellas en el baño de hombres debe primar sobre el miedo de las mujeres a ser violadas? ¿Por qué debemos valorar los sentimientos de ciertos varones transfemeninos asesinos en serie, pedófilos y necrófilos por encima de la seguridad de las mujeres que están encarceladas con ellos?

7/ ES UNA MUJER QUE YA NO SOPORTA LA INCAPACIDAD DE LOS HOMBRES PARA ACEPTARSE ENTRE ELLOS A PESAR DE SUS DIFERENCIAS. 

Es una mujer que no soporta más la incapacidad de los hombres para incluir a los llamados afeminados en sus espacios, ya que luego estos vienen a colonizar los nuestros. 

El abanico de posibles identidades masculinas es tan limitado que algunos hombres se sienten obligados a llamarse a sí mismos mujeres, ya sea para sentirse parte de un grupo o porque llegan a creer que son débiles, es decir, mujeres. Les han llamado tanto "nenazas" y "maricas" que dudan de su sexo.

Al final, nos toca a nosotras pagar el pato. Los rechazados exigen que los acojamos en nuestro seno. 

Una FEMELLISTE considera que no tiene que ocuparse de las patologías y el malestar de los hombres. No tenemos que ocuparnos del equilibrio psicológico de Roberto cuando sufre mal de amores o problemas de identidad. Luchamos para que Roberto busque asesoramiento.

8/ ES UNA MUJER QUE RECHAZA TÉRMINOS COMO "CIS" O "PERSONA CON VULVA".

Una FEMELLISTE es una mujer que se niega a aceptar que se cambien las definiciones de palabras estructurales como "mujer", "hombre", "sexismo" u "homosexualidad". La palabra mujer se ha convertido de repente en un género, cuando hasta ahora describía el sexo. Ya basta de artículos de prensa hablando de "personas con vulva", "personas menstruantes" o "personas con orificio frontal". Estos modismos nos cortan en pedazos - y la palabra mujer desaparece discretamente... al igual que las palabras "padre" y "madre'' que se sustituyen por "progenitor no gestante" y "progenitor gestante".

Rechazamos el término "cis". Nos negamos a ser una subcategoría de mujeres. 

No más lobotomías, no más teorías, ¡no somos fotocopias!

Una FEMELLISTE es una mujer que sabe que el sexo no se "asigna al nacer" sino que se observa (salvo en los poco frecuentes casos de intersexualidad). "Cuando los hombres no pueden cambiar las cosas, cambian las palabras", decía Jean Jaurès.

Es una mujer enfadada por la hipocresía de los pronombres. ¿Creen que a los hombres les importa que una mujer se identifique elle/elles antes de agredirla o violarla? Dictar a los demás cuál debe ser su percepción de la realidad es una forma de totalitarismo ideológico. Pretender controlar cómo se habla de uno mismo cuando no se está presente, bajo amenaza de suicidio, es liberticida. En algunos países, como Canadá, "malgenerizar" es un delito penal.

Una FEMELLISTE no se deja engañar por la manipulación del lenguaje de cierta élite que utiliza palabras que nadie entiende para hacernos creer que el feminismo es demasiado complicado. Basta ya de tanto circo en Instagram y de tantos conceptos intelectuales de tres al cuarto salidos del deconstructivismo y de la teoría queer.

Basta ya de no saber de qué estamos hablando.
 

9/ ES UNA MUJER QUE HA SUPERADO SU MISOGINIA INTERIORIZADA. 

Una FEMELLISTE es una mujer que se enfada con las que traicionan a su sexo y se avergüenzan de su feminidad, una mujer que no se destruye a sí misma. 

A las que no tienen la lucidez para detectar la misoginia cuando se reinventa y cambia de forma, a las que se permiten instrumentalizar siglos de teoría feminista para beneficio de las peores teorías masculinistas: ¿están cegadas? ¿Por qué bajar la guardia ante un hombre con falda? ¿No ven que Juana es en realidad Juan Pedro? 

Frente a las devotas que juran lealtad al Santo Pene y prefieren cerrar los ojos y agachar la cabeza para procurarse los favores de los hombres, reclamamos nuestro derecho a blasfemar contra la religión patriarcal a pesar de las consecuencias en nuestra vida personal. El feminismo no es una lucha individual, sino colectiva; exige que sacrifiquemos parte de nuestra comodidad personal en pos de la libertad, que nos preocupemos por el bien común, que pensemos a contracorriente y asumamos riesgos. 

Nos avergüenzan. Nos avergüenza en lo que se está convirtiendo el "feminismo": en un portaestandarte del machismo, en una lucha por los derechos de los hombres con faldas, en una farsa llena de retórica ñoña, de chicas amables, serviciales, monas y crédulas. No podemos soportar más su disonancia cognitiva. Las sufragistas se avergonzarían de ellas, los historiadores del futuro las compadecerán. Y nosotras, nosotras nos sentimos traicionadas.

Que vayan a mear al baño de hombres si quieren, pero que nos dejen mantener nuestros espacios seguros.

10/ ES UNA MUJER QUE SE OPONE A LA HOMOFOBIA WOKE.

Es una mujer que entiende que el transgenerismo es una ideología homofóbica dado que niega la orientación sexual y llama transfóbicas a las lesbianas que se niegan a mantener relaciones sexuales con "mujeres con pene".

Hoy en día, las lesbianas ya no tienen ningún lugar de encuentro que no sea colonizado por "mujeres con pene", a menudo son agredidas durante las manifestaciones por llevar carteles que dicen "Soy lesbiana y no me gustan los penes". Obligar a las lesbianas a decir que les gustan los penes representa la base de la lesbofobia.

Dicha ideología promueve la terapia de conversión haciendo creer a las lesbianas que estarían mejor siendo hombres heterosexuales, y diciendo a los hombres gay muy "femeninos" que serían más felices siendo mujeres. En la actualidad, el peor ejemplo es probablemente Irán, donde la homosexualidad está prohibida y donde se fomentan las transiciones. En 1978, el ayatolá Jomeini publicó una fatwa que autoriza a cualquier persona a cambiar de sexo. El gobierno iraní financia hasta la mitad del coste de las operaciones.

Varias asociaciones luchan contra esta nueva forma de homofobia : Alianza LGB, Sacar la L, Gay contra Groomers, Resistencia lésbica.

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11/ ES UNA MUJER QUE SE PREOCUPA POR LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS.

Preocuparse por los derechos de los niños no significa satisfacer todas sus demandas. 

Llamamos a la vigilancia sobre los bloqueadores de pubertad y la cirugía de transición en los niños. En el Reino Unido, la "clínica de género" Tavistock (que cerrará en los próximos meses) está siendo demandada por más de mil familias que creen que ha incitado a sus hijos a transicionar. 

La disforia de género puede ser un síntoma de un malestar más profundo. Según la periodista Abigail Shrier que realizó la encuesta, la proporción de adolescentes disfóricos que sufren comorbilidades psiquiátricas es significativa. Algunas han sido víctimas de violencia sexual, lo que produce un rechazo de su feminidad, para otras hay sospechas de trastornos de conducta, incluido el autismo, y otras sufren trastornos alimentarios.

Recordamos que las redes sociales pueden conducir al control sectario y a la manipulación de los jóvenes. Muchos adolescentes sienten la necesidad de pertenecer a un grupo y tienden a seguir las modas del momento. Si bien la moda de los piercings no es gran cosa, una mastectomía para parecerse a un hombre sí lo es. 

La mayoría de las personas que han detransicionado son mujeres. Informan de los efectos irreversibles de los tratamientos hormonales y las cirugías: infertilidad, ablación de las mamas, dolor y aumento del tamaño del clítoris, fuertes dolores pélvicos, cambios en la voz. Las detransicionistas se ven obligadas a tomar estrógenos de por vida para volver a equilibrar su sistema hormonal. Keira Bell las representa públicamente.

12/ ES UNA MUJER QUE YA NO SOPORTA QUE LA MALTRATEN PORQUE HABLA LIBREMENTE. 

Hoy en día, las mujeres como JK Rowling, Posie Parker, Megan Murphy, Maya Forstater, Julie Bindel, Geneviève Gluck, Sasha White, Kathleen Stock, Laetitia Ky, Hibo Wardere y muchas otras, están siendo acosadas, agredidas, amenazadas, despedidas, difamadas, llamadas "TERF” porque cuentan su verdad.

Una FEMELLISTE es una mujer que cuestiona, que duda, que quiere debates fundados, justicia y honestidad intelectual. 

Ya basta con decirnos que tenemos las manos manchadas de sangre cuando nunca oímos los nombres de los verdaderos transfóbicos que matan a los varones transfemeninos. Basta con llamarnos "antitrans" cuando somos promujeres, y basta con banalizar a la extrema derecha calificando como tal a cualquier disidente. 

Estamos hartas de que nos digan qué debemos callarnos y escuchar "la palabra de los interesados". Si las "mujeres trans" se sienten legitimadas para dar su definición de lo que es una mujer, ¿entonces por qué no escuchar la nuestra?

13/ ES UNA MUJER QUE VE LA LÓGICA CAPITALISTA DE LA IDEOLOGÍA TRANSGÉNERO.

Una FEMELLISTE es una mujer que cuestiona la financiación de la ideología transgénero y su rápida difusión. Es una mujer a quién le gustaría que más medios de comunicación investigarán los vínculos entre la industria farmacéutica, los fondos de inversión y las asociaciones que promueven esta ideología.

Es una mujer que cree que, alegando avances técnicos, el transgenerismo es un movimiento conservador que pretende ser progresista.

Se trata de una mujer que ya no soporta la hipocresía de los "ecologistas" que apoyan el transgénero y se niegan a ver que esta ideología podría estar implicada en la contaminación hormonal de las aguas.Ciertos contaminantes y disruptores endocrinos serían responsables de la feminización de los peces, del desarrollo del hermafroditismo en algunos sapos y de la disminución de la testosterona para algunos hombres. ¿Y si estos contaminantes estuviesen relacionados con el número creciente de disforias de género?

14/ ES UNA MUJER QUE PIENSA EN EL FUTURO.

Es una mujer que sabe que el transexualismo se apoya en la realidad virtual y que ésta se ha utilizado a menudo como herramienta de "afirmación de género".  

Una FEMELLISTE es una mujer que se pregunta qué harán los hombres con nosotras el día en el que los trasplantes de útero y el embarazo in vitro les permita perpetuar la especie humana entre ellos, es decir, sin nosotras. Es una mujer que ha entendido que la ideología transgénero es una parte del transhumanismo donde la biología sintética y la autodeterminación ocuparán un lugar central en un mundo"posthumano".



Pedimos a todas las pesadas, las valientes, las atrevidas, las tímidas, las imaginativas, las que tienen dos dedos de frente, las almas de las fiestas,  las locas de remate, las justicieras, las que tienen una mente crítica y no se callan, las temerarias, las rigurosas, las determinadas, las rebeldes, las que piensan como nosotras pero tienen miedo de decirlo, todas las que ven que las cosas no están bien, junto a todos los hombres de buena voluntad que se unan a nosotras y difundan la noticia.

FEMELLISTE : mujeres que no han perdido la cabeza.


Un manifiesto escrito por Dora Moutot y Marguerite Stern, publicado en xxx en xxx.



Apportez votre signature au manifeste FEMELLISTE ✍️

 

Liste des signataires

Vincent Cespedes, philosophe et écrivain
Brice Couturier
, producteur de radio, essayiste et journaliste
Anissia Docaigne-Makhrova, juriste, féministe et activiste à “l’Amazone Paris” 
Caroline Eliacheff, pédo-psychiatre, co-autrice de “La fabrique de l'enfant transgenre”
Claude Habib, professeure émérite en littérature, autrice de “La question trans”
Madeline Le Pollès, créatrice de “l’Être trans” et femme transsexuelle
Fadila Maaroufi, Directrice de l'Observatoire des Fondamentalismes à Bruxelles
Céline Masson, co-autrice de “La fabrique de l'enfant transgenre”
Laetitia Meslet-Recayte, Présidente de l’association “Pour les Femmes Dans les Médias”
Stéphane Mitchell, co-fondatrice de l’Association pour une approche Mesurée des Questionnements de Genre chez les jeunes (AMQG)
Michèle Vianès, (Présidente de “Regards de femmes” — présentation à affiner)
Mathieu Alterman, journaliste Europe 1
Sophie Robert, réalisatrice (Dragon bleu tv)